CHUPARSE EL DEDO
Chuparse el dedo, se convierte en un sustituto del pecho, del biberón e incluso del chupete,
las causas pueden ser diversas, como manera de relajarse, de entretenerse o simplemente
para dormir.
Hay que destacar las consecuencias del mal hábito de chuparse el dedo, puede
provocar deformaciones en las encías, dientes y paladar afectando a los músculos de la
boca y de la cara.En estos casos es mejor visitar al especialista, que será el encargado de
corregir el problema, además de la ayuda familiar para eliminar dicho hábito.
El movimiento del chupete va empujando el paladar hacia arriba produciendo el
desplazamiento de los incisivos hacia adelante afectando al cierre de la boca; y a la
realización de una incorrecta deglución de los alimentos.