EL BUEN HÁBITO, ¡CEPILLARSE LOS DIENTES!
La mejor manera que un niño/a adquiera el hábito de cepillarse los dientes a diario, es enseñarle desde una edad temprana, ponga un poco de pasta de dientes en el cepillo y deje que su hijo practique y se familiarice con él.
El sitio ideal de empezar con el aprendizaje, es la bañera, ya que resulta más fácil limpiar los restos de pasta dental, o bien puede ponerle de frente a un espejo para que se mire mientras se lava los dientes.
Puede adquirir varios cepillos infantiles diferentes y deje que cada día se limpie con uno distinto, a la vez coloque un reloj con la alarma programada para que suene a los 2 minutos, tiempo recomendable para la limpieza dental, en el lugar donde se realiza la higiene dental diaria.
La primera visita al especialista se tiene que realizar aproximadamente a los 2 años, cuando el pequeño dispone de la dentinción completa, para que dicha visita no sea traumática, informele que es lo que le van hacer; mediante cuentos relacionados con el tema, hablandole o simplemente jugando a los dentistas, de esta forma el niño/a lo tomará como constumbre ir a la consulta sin ningún temor.
No hay que esperar a que halla un problema para acudir al médico.